100 al Norte


Be careful how you interpret the world: It is like that

—Erich Heller.


En el momento en que uno se acerca a un extraño, toma su cámara y dirige el lente a su cara para tomarle un retrato, hay una ruptura en ambos que es violenta, y romántica, y peligrosa. La sensación de hacerse de valor y tirarse al vacío al tomar una foto de cerca a un desconocido es la que se siente en el momento en que uno se sienta frente a una mujer a expresarle lo que siente por ella. Y así mismo, el resultado puede ser maravilloso, o devastador.

Un amigo me preguntaba cómo lo hacía. Realmente creo que la forma es muy similar a la de un asesino profesional.

El asesino aprende primero a utilizar el rifle. Este permite lograr una distancia con el cliente, en el caso de la fotografía un teleobjetivo permite ir perdiendo miedo a la infinidad de casos distintos que son las reacciones de las personas.

Luego el asesino aprende a usar la pistola; tiene que cuidarse más, son más variables, menos la distancia, más los imponderables.

Finalmente llega el cuchillo. Con este el asesino ve a su víctima a los ojos en el momento en que lo está matando.

En fotografía uno comienza con un tele, y va acercándose hasta el 50mm, donde la intimidad crea cosquillas antes de tomar una foto.

Mucho de la magia de una buena fotografía yo la siento en esa transgresión, en ese riesgo de que las cosas salgan mal y la persona se enoje e incluso comience a gritarme cosas en media calle. Pero esa violación de su privacidad con él como testigo se va convirtiendo en un vicio, y esa sensación se va volviendo parte de lo que me impulsa a tomar fotos de desconocidos.

Al igual que abrir los sentimientos a alguien, sin paracaídas, muchas veces termina en desastre. Pero hay veces donde uno ve a la persona y descubre que ella está mirando de vuelta, sonriendo. Esa relación prohibida entre el fotógrafo y el sujeto, que dura un par de segundos, es el mejor ingrediente en muchas de las fotos que más disfruto tomar.

.

“The rifle is the first weapon you learn how to use, because it lets you keep your distance from the client. The closer you get to being a pro, the closer you can get to the client. The knife, for example, is the last thing you learn” Léon, in The Professional, 1994.



No hay artista honesto.

Cualquiera puede matar, o suicidarse. Es sólo cuestión de circunstancias.

Quien haya estado en un nivel de estrés o pánico real, estará de acuerdo.

No hablo de un ataque de quinceañera o una depresión patética y burguesa, hablo de una situación tan abrumadora que no permite el movimiento, donde la luz no llega de ninguna forma, en la que la única acción posible es encogerse y aceptar el dolor mientras dure, sin poder hacer nada al respecto.

Es muy fácil hablar de la esperanza un lunes en la mañana mientras se toma un café. Es muy fácil hablar de que Dios llega como una brisa fresca y citar palabras de fe y promesas de alegría.

Pero quien ha estado en esas situaciones, con el alma en posición fetal cuando hasta llorar parece imposible debido a su dificultad, entiende que la única razón de por qué no ha matado o se ha suicidado, no dependía de él. Y que de ser otras circunstancias ni siquiera hubiera sido una opción, sino la única acción posible.

Así es la fotografía.

Foto: Una mujer florentina.



“El Infierno son los Otros”
-Jean Paul Sartre.

Después de mucho tiempo fui a una de las galerías donde solía vender mi trabajo. Recordé lo que admiro a las personas que pueden volar por encima del arte sin ser tocadas por las manos sucias de quienes están en el ridículo circo con cara de bazar.

En pocos ambientes las armas del dinero, el sexo y los favores, se respira esa nube mugrienta que vende en $20,000 la obra que vale $200 cualquier otro día de la semana.

Hace años creí que era el pueblito que tengo como país. Luego vi que mientras más grande el país, más grande el infierno.

El arte murió hace rato. Ya ni siquiera es cosa de tiempo.

Salud por los que han bailado solos, por los que vuelan y por aquellos a los que el mundillo del arte les vale una mierda.

Foto: Estatuas.


insanelolita asked: Amo tu tumblr!!~ es de mis favoritos :3

Gracias! :)



Siempre que tomo una foto de un desconocido me desorienta de alguna forma.

Vemos una mirada en el retrato y necesitamos llenar una realidad, y lo hacemos a través de ilusiones. Creamos una historia, por un instante, para tratar de explicar lo que estamos viendo.

Ese fenómeno que una foto logra en ese momento fugaz no es producida por la foto sino por la necesidad que tenemos de llenar vacíos y de comprender las cosas.

Hacemos lo mismo con la realidad, y buscamos la ciencia o la religión. Sería romántico decir que la fotografía se escapa de esto, escribir que la fotografía logra en un instante lo que la razón no logra en una eternidad.

Pero sería mentira.

Es una lástima.

Foto: Retrato, Fest Rock El Farolito.



Las fotos propias que más me gustan son consideradas malas por la mayoría de quienes las ven.

La fotografía, distinto a la plástica, anuda hilos entre historias en el momento de la creación, selección y publicación. Esa sensación de no poder cambiar lo que ya se captó mezclada con el recuerdo de lo sentido al haber tomado la foto, hace que exista un elemento que no está presente en el momento creativo de la plástica. Es justamente esto lo que hace que los fotógrafos sean sus peores curadores.

Sin embargo, es justamente esto lo que hace que los concursos puedan ser una estupidez y el comentario de los demás aniquiladores de un delicioso pecadito esporádico que a nadie hiere.

Foto: La chica de rojo, desfile 15/09/08



Una vez un amigo comentó la foto de otro, y puso “Excelente foto”.

Yo pensé “Este hombre no tiene gusto en lo absoluto”, hasta que recordé que fue exactamente el mismo comentario que hizo sobre una foto mía un tiempo atrás. Pensé “Así como yo hablé del otro, alguien está diciendo lo mismo de mí en este momento”.

Un problema grave de uno como fotógrafo es no poder reconocerse como malo, y menos como mediocre. Todos creemos que cuando alguien habla bien de una fotografía es porque la fotografía es buena. Todos creemos que nuestras fotos son mejores de lo que son.

Sin embargo el corolario es prometedor: Para quien desea mejorar su fotografía la búsqueda de la humildad es un atajo.

Foto: Autoretrato en el ojo de Paula.



Para algunos es necesario ser padre para encontrar a alguien por quien uno podría ir al infierno una eternidad, con tal de que esa persona sea feliz. E ir con una sonrisa.

A veces tomo varias fotos para lograr exactamente la que quiero; luego, cuando estoy sentado frente a las que desecho pienso “si borro esta foto ya no existirá nunca más un testimonio de ese momento. Si borro esa foto estaré borrando la única prueba tangible de que ese momento existió”. La fotografía tiene ese poder absoluto sobre un instante.

Foto: Matías mirando un avión.



Estuve por más de dos años debatiendo entre comprar uno de dos lentes. Mi principal problema era la inversión.

Por circunstancias muy extrañas compré ambos en menos de una semana.

Como casi siempre pasa, tomada la decisión me di cuenta del tiempo que he desperdiciado por no haberlo hecho antes.

Foto: Felipe revisando las fotos que tomó.


12
To Tumblr, Love PixelUnion

We're updating Fluid!

Soon, we'll be updating the look and feel of this theme. Read about the changes here. You can easily turn off this notification in the theme customization panel.

Close